Ávila es una ciudad, tranquila, segura y descongestionada que no genera situaciones de estrés, lo que hace de ella un entorno propicio para el desarrollo de actividades enfocadas a la generación de conocimiento, la formación y la investigación.
Es una ciudad de distancias cortas lo que hace que los trayectos, tanto profesionales como de ocio y tiempo libre, se realicen con un importante ahorro de tiempo. Este hecho es una ayuda a la hora de conciliar la vida profesional y personal (familiar) lo que, a corto plazo, se traduce en un aumento de la calidad de vida.
Desde un punto de vista empresarial, un entorno tranquilo como el que ofrece Ávila favorece la gestión eficaz del tiempo.
Comparada Ávila con otras ciudades más pobladas, sus organismos públicos y entidades administrativas no presentan problemas de saturación, lo cual supone una notable ventaja, tanto de tiempo como de economía.