El modelo de diálogo social de Castilla y León copió sus orígenes en el inicio de la paz social de España, en los pactos de la Moncloa. A partir de ahí, ha evolucionado de tal manera que frente a resultados de otras regiones o del propio modelo estatal, Ávila cuenta con una tradición de compromiso en relación al mantenimiento eficaz de este diálogo social por parte de todos los agentes socioeconómicos, con el objetivo claro y unánime de mantener e impulsar el desarrollo y crecimiento de la ciudad.
El diálogo social es un valor de la comunidad donde se representa el espíritu de consenso. En Castilla y León en general y en la ciudad de Ávila en particular, se ha conseguido que el diálogo social se vaya consolidando. La clave ha sido la confianza que ha habido y sigue habiendo entre los interlocutores, consiguiéndose la paz social. En este sentido, y a diferencia de otras ciudades, se ha creado un modelo con unos contenidos que sitúan a Ávila a la cabeza de España.