Secretaría Técnica. El mundo económico y social está invadido últimamente por la locura innovadora. ¿Por qué se escribe tanto sobre innovación? Como el crecimiento externo basado en costes económicos sin valor añadido no es una opción al alcance de todos, queda la innovación, que se ha convertido en la nueva frontera de la gestión empresarial. En el entorno actual, las diferentes organizaciones públicas y privadas están obligadas a desarrollar recursos humanos, sistemas de información y capacidades tecnológicas acordes con los nuevos desafíos. De ahí la importancia que tiene el proceso de innovación. Esto implica la renovación y ampliación de procesos, productos y servicios, cambios en la organización y la gestión y cambios en las calificaciones y del capital humano. Por tanto, no debe entenderse como un concepto puramente técnico, sino que tiene raíces de carácter económico-social. La innovación es una palabra que utilizamos de forma generalista, en muchas ocasiones carente de significado. Todos utilizamos este concepto y decimos que innovamos. Sin embargo, ¿sabemos lo que significa innovar? ¿Aplicamos dicha innovación a nuestra vida diaria y a nuestro trabajo? ¿De verdad innovamos? ¿Qué hacemos para ser diferentes? ¿Somos conscientes de que la innovación no es sólo tecnología y que afecta a los procesos, a las personas, a la organización? Toda innovación parte primero de una reflexión inicial. Para innovar es necesario pensar y hacerlo, especialmente, después de obtener la información necesaria para obtener el mayor número de variables posible. Es evidente que es necesario, muy necesario, impulsar ideas y cambios para mejorar la eficiencia de las organizaciones. Pero lo que también es cierto es que, en épocas de crisis como las actuales, es indispensable invertir en procesos de innovación para que las empresas puedan estar preparadas a medio plazo, al menos. La innovación, al final, nos permitirá estar en el mercado en condiciones óptimas. |